- Importante valor energético. Una de las propiedades de la harina de maíz es que presenta un alto valor energético, similar al trigo, si bien tiene mayor cantidad de grasas y menos proteínas. Para hacernos una idea, el aporte calórico se sitúa en torno a 330 kcal/100 g.
- Presencia de vitaminas y minerales. Es buena porque contiene vitaminas y minerales. Entre las primeras, destacan la A, B1, B5, C, E y K, y como minerales, nombraremos el calcio, fósforo, zinc, magnesio y potasio. Gracias a ello, fortalece el sistema óseo y estimula su crecimiento, y beneficia la salud cardiaca y el sistema nervioso.
- Rica en fibra. Otra característica que define la harina de maíz es que su aporte en fibra es de 9,5 g/100 g. Lo cual es beneficioso para prevenir los trastornos digestivos, regular el intestino y reducir el riesgo de padecer estreñimiento.
- Efecto antioxidante. Seguro que no sabías que tiene un poderoso efecto antioxidante. Esta acción hace posible combatir los radicales libres. Y no solo frena el envejecimiento, pues también es un alimento recomendado para tratar el sobrepeso.
- Rica en carotenos. El color amarillo que presenta se debe a carotenos que contiene. Éstos aportan propiedades importantes al organismo, como puede ser la lucha contra la oxidación celular y la mejora de la vista.
- Poder saciante. Además ofrece un importante efecto saciante que nos permitirá comer este alimento sin necesidad de quedarnos sin hambre.
- Es un alimento que no contiene grasas trans, y en grasas saturada puede llegar a tener sólo 0,5 gramos, siendo esto beneficioso para la salud y sobretodo para las personas que padecen de colesterol.
- Tiene bajos niveles de sodio por lo que es recomendable para las personas que padecen de hipertensión arterial
- Fortalecer el sistema óseo.
- Estimular el crecimiento.
- Mejorar la salud capilar y dental.
- Aumentar la elasticidad de los músculos.
- Beneficiar la salud cardiaca.
- Efecto antioxidante.
- Previene el cáncer de colon.