El Queso Fresco de cabra de Noé Cabrales es una joya de la simplicidad bien hecha. Blanco, suave y ligeramente húmedo, conserva todo el carácter natural de la leche de cabra sin pasar por un proceso de maduración. Su textura tierna y desmenuzable, y su sabor sutilmente ácido, lo convierten en un ingrediente versátil, delicioso y fácil de amar.
Perfecto para ensaladas, arepas, pasteles salados, o para comer solo con un chorrito de aceite de oliva. Es el queso que no grita, pero se hace notar en cada bocado.